Idiomas, la clave del éxito

La ayuda colectiva

Pero dejémonos de lamentaciones por la Maldición de Babel. La realidad es esa: la persona que busque trabajo en el extranjero o en una empresa, pero no entienda nada de inglés u otros idiomas, hoy por hoy difícilmente prosperará mucho en sus logros. Si uno tiene dificultades con ese amasijo entre alemán antiguo y latín (o sea, el inglés), o con cualquier otro idioma, no quedará otro remedio que traducir los textos. Hoy en día, con la presencia de internet y gracias a multitud de traductores on – line, dicha tarea resulta poco complicada.

A la hora de buscar trabajo en España, ya no basta con leer y conversar en español. Para encontrar un empleo, en muchos casos es ineludible saber comunicarse en otras lenguas. En cualquier caso, el solicitante de empleo ampliará sus posibilidades de forma considerable si domina un segundo o tercer idioma. Los idiomas componen un "capital humano" y por lo tanto, son dignos de ser apreciados como cualquier otro capital que se preste: estudios, formación o experiencia profesional.

Nuestra época se caracteriza, sin lugar a dudas por un nuevo orden económico que es global y en el que los cambios se originan a un ritmo vertiginoso. Es sabido también que el mercado globalizado no tiene fronteras. Esto expresa que el grado de inserción de un individuo u organización en este escenario va a estar rectamente relacionado con su capacidad de comunicación en una lengua común a otras realidades.

Los currículum y los idiomas

La importancia de los idiomas para encontrar empleo, es vital. Tanto es así que el 35 por ciento de los puestos de trabajo exigen el conocimiento de idiomas, y un estudio realizado de casi 15.000 ofertas de trabajos, en la prensa diaria de ocho países europeos puso de manifiesto el consiguiente orden de preferencia de los directores de recursos humanos en las empresas europeas en lo referente al conocimiento de lenguas extranjeras de los aspirantes a un empleo. Los datos son de 1992, pero puede presumirse que el resultado no ha variado sustancialmente con relación al presente: 1º ingles, 2º español, 3º francés, 4º alemán, 5º italiano y por último el ruso.

En un mercado globalizado la capacitación en idiomas se ha tornado para las empresas en una herramienta indispensable. Hoy más que nunca y debido a los últimos acontecimientos del sector, debemos esmerarnos en elegir a un proveedor de confianza tanto en su garantía de formación como en el calidad de esta.

Un nuevo derecho: la diversidad lingüística


Todos los ciudadanos europeos han de tener la oportunidad de aprender idiomas. No se puede negar a nadie la oportunidad de sacar el provecho económico y cultural que el conocimiento de idiomas puede generar. La diversidad lingüística, como punto fuerte de Europa, ha sido, es y seguirá siendo un elemento clave del patrimonio europeo. El aprendizaje de idiomas también contribuye a fomentar la tolerancia y la comprensión entre personas de distintos orígenes lingüísticos y culturales.

Los que estudian idiomas

En el año 2000, 186.000 españoles, en su mayoría menores de edad, viajaron al extranjero con la intención de mejorar su nivel de inglés. Sin embargo, no sólo los jóvenes tienen ganas de aprender idiomas. Otro grupo interesado es el los ejecutivos pertenecientes a empresas españolas con una mínima cultura hacia la internacionalización y que se están sudando lo suyo por mejorar su dominio de los idiomas en sus mercados potenciales.

Las tendencias están cambiando. Si la sociedad española, ha estado por imperativos políticos y culturales cerrada a otras culturas e idiomas durante años, las entidades formativas y culturales, con el apoyo de las administraciones, se han lanzado en tromba a proveer a la sociedad de unos profesionales, con unos niveles mínimos de formación en inglés.

El valor que antes se daba a los bienes físicos se ha trasladado ahora al capital intelectual, de allí la importancia de una capacitación orientada al desarrollo de un tipo de conocimiento elástico, abierto y creativo. Estamos haciendo un mundo nuevo y los idiomas son una llave para entrar en él.