Consolida Oliver S.L., empresa de inserción

La Asociación de Vecinos de Oliver «Aragón» es la propietaria y socio unipersonal. Como administradores solidarios están Miguel Ángel Gutiérrez Ibáñez y Pilar Mª Armada Cuartero, que además se encarga del trabajo de gestión y administración junto a Patricia Armada Cuartero. Con éstas dos últimas, Pilar Armada y su hermana Patricia, hablamos de Consolida Oliver.

Cómo surge esta empresa y qué objetivos pretende alcanzar?

Pilar: El Centro Sociolaboral Oliver está trabajando desde 1.991. Es un proyecto de educación de adultos que surgió de la Asociación de vecinos del barrio. Dentro del Centro Sociolaboral se preparan las personas tanto en formación básica como en albañilería y jardinería. Al cabo de 4 años de trabajo, nació la idea dentro del Centro Sociolaboral de crear una empresa de inserción que sirviese de transición al mercado normalizado. Hay un período de 2 años donde se debate en torno a la viabilidad del proyecto y sobre la forma jurídica a adoptar. Es en 1.998 cuando Consolida Oliver se acaba constituyendo.

El objetivo es la inserción laboral de los jóvenes procedentes tanto del Centro Sociolaboral como del Centro Municipal de Servicios Sociales de Oliver. La meta es acabar su proceso formativo para poderlos insertar en otras empresas normalizadas.

 

¿Cuál es el perfil de la gente que acude a ustedes? ¿Tienen algún estudio sobre su edad, sexo, cualificación…?

Patricia: La gente de inserción laboral son por una parte jóvenes procedentes del Centro Sociolaboral con edades comprendidas entre los 17 y 22 años que, generalmente, no tienen terminados los estudios básicos y, por otra, aquellos que provienen del Centro Municipal de Servicios Sociales. Éstos últimos son de etnia gitana, en su mayoría sin estudios ni haber tenido contrato laboral alguno. Las edades van desde los 22 hasta los 32 años. También tenemos inmigrantes que vienen del Centro Sociolaboral.

Pilar: Suelen ser jóvenes, con una formación mínima, sin el graduado escolar, con escasas habilidades profesionales y con un entorno complicado. Proceden en su mayoría de familias desestructuradas que no apoyan sus procesos de crecimiento ni en el ámbito educativo ni en el laboral.

¿Qué pasos hay que dar para encontrar empleo a través de Consolida Oliver?

Patricia: El recorrido es el siguiente. Jóvenes que van al Centro Sociolaboral a terminar su proceso formativo bien en jardinería o en albañilería. Cuando pasa su período de 6 meses ó 1 año en el Centro Sociolaboral, éste intenta hacer con ellos su búsqueda de empleo. A aquellas personas que por su problemática no encuentran empleo y tienen más necesidad de obtener un trabajo, los derivan a Consolida Oliver. También vienen personas del Centro Municipal. Desde éste se seleccionan a unas 20 ó 25 personas que pueden cumplir los requisitos y aprovechar el proceso formativo en la empresa. Con un técnico del Ayuntamiento se les hace una entrevista y de esas personas se seleccionan 8. En estos momentos, no tenemos capacidad para coger gente que no nos venga derivada del Centro Sociolaboral y del Centro Municipal.

La gente de inserción laboral son por una parte jóvenes procedentes del Centro Sociolaboral con edades comprendidas entre los 17 y 22 años que, generalmente, no tienen terminados los estudios básicos y, por otra, aquellos que provienen del Centro Municipal de Servicios Sociales. Éstos últimos son de etnia gitana, en su mayoría sin estudios ni haber tenido contrato laboral alguno. Las edades van desde los 22 hasta los 32 años. También tenemos inmigrantes que vienen del Centro SociolaboralSuelen ser jóvenes, con una formación mínima, sin el graduado escolar, con escasas habilidades profesionales y con un entorno complicado. Proceden en su mayoría de familias desestructuradas que no apoyan sus procesos de crecimiento ni en el ámbito educativo ni en el laboral.

¿Desarrollan alguna clase de acciones formativas u otro tipo de actividades?

Pilar: Tenemos varias opciones. Personas que vienen sin el título de educación básica procedentes del Centro Sociocultural. Dependiendo de la experiencia que tenga, optamos por ofrecerle un contrato de formación. El 80% de la jornada están trabajando con nosotros de lunes a jueves con el oficial correspondiente y el 20% de la jornada que se intenta englobar en el viernes, van a formación en el Centro Sociolaboral. Allí acaban de darles la instrucción necesaria o bien para el graduado escolar o para el módulo que se estén formando. En este tipo de contratos hay un primer período de 6 meses, tras el cual puede renovarse o hacer ya un contrato por obra y servicio.

Otra opción es cuando la persona que llega aquí ya ha cumplido su período en el Centro Sociolaboral o esos módulos de formación y ya no puede optar a seguir formándose ahí. En algunos casos, hemos decidido que se matriculen en un instituto de educación de adultos para acabar la educación básica. Les hacemos contrato de formación y les derivamos a uno de estos centros como sería el Instituto Juan José Lorente con el que mantenemos buenos contactos.

Existe otra posibilidad, que entren directamente en contrato por obra y servicio. La formación que se les da es en el trabajo, al recibir la enseñanza de la profesión que están aprendiendo.

En formación específica de la empresa tenemos un curso de formación en prevención de riesgos laborales, que se realiza con todos los jóvenes y el personal de la empresa. Por último, cabe resaltar el proceso de tutorización en el que una vez al mes hay una reunión con estos muchachos, y se lleva un seguimiento para acabar de pulir aquellos problemas que surgen en su forma de actuar tanto en el ámbito relacional como de ritmo de trabajo o puntualidad.

Cómo se financian? ¿Reciben subvenciones por parte de algún organismo público?

Pilar: Anualmente estamos recibiendo una subvención del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales por el tipo de empresa que somos. A esta subvención nos presentamos a través de la Federación Abanico, que engloba a diferentes entidades de Zaragoza. Nos presentamos en 1.998 y estamos recibiendo en torno a 6.000 euros anuales. Del servicio de juventud, del Ayuntamiento de Zaragoza, hemos recibido en dos ocasiones subvenciones: en 1.998 medio millón de pesetas y en el año 2.000, un importe de 70.000 pesetas. En el 2.002 entramos en el registro de empresas de inserción de la D.G.A. Desde entonces podemos presentarnos a las subvenciones del programa ARINSER, que establece ayudas a empresas de inserción laboral. Con ello podemos acceder a diferentes tipos de subvenciones: por contrataciones de gente de inserción, subvenciones de inversión… Este año 2.003 ya tenemos previsto empezar a optar por las diferentes contrataciones que vayamos haciendo.

Distintos a las subvenciones son los convenios de colaboración. Firmamos varios de ellos a lo largo del año. Quizás el más grande sea el que está englobado en el (PIBO) Plan Integral del Barrio Oliver. A través del PIBO hay una partida dedicada a empresas de inserción y ahí es donde la Asociación de vecinos de barrio Oliver firma un convenio con el Ayuntamiento para diferentes actividades. Entre ellas está la de obra menor. Consiste en la rehabilitación de viviendas dirigida a gente sin recursos económicos. Una segunda actividad es la rehabilitación de fachadas, que es un proyecto laboral formativo en el que entra el colectivo de etnia gitana. La tercera actividad es el mantenimiento de zonas ajardinadas. Además, dentro del PIBO hay un convenio con el Ayuntamiento a través de la Federación Abanico de rehabilitación de viviendas en el resto de Zaragoza.

{mospagebreak }¿Cuáles son los colectivos que más problemas tienen para encontrar trabajo?

Patricia: Existen varios colectivos con problemas. Los de etnia gitana porque no tienen ninguna preparación previa y carecen de hábitos laborales. Cuando salen de la empresa se encuentran con muchos problemas, aunque sean trabajadores que el tiempo que han estado contratados en la empresa funcionan de maravilla, luego en su búsqueda de empleo tienen dificultades por pertenecer a la etnia gitana. Gente que en la empresa ha funcionado bien, te enteras que ha realizado muchas entrevistas sin resultado para puestos que sabemos que están capacitados.

Las mujeres gitanas también sufren problemas por el entorno familiar y social. No están incentivadas para trabajar. La cultura gitana no apoya que se independicen. También las mujeres en general. Las dificultades que estamos teniendo más grandes de derivar a gente a trabajar son las mujeres que entran en la empresa para jardinería, que es una actividad en la que cuesta más la búsqueda de empleo. En jardinería hay pocas salidas y lo que se intenta es guiarlas hacia otro tipo de empleo, como dependientas, buscar otras alternativas.

Pilar: Los inmigrantes son un colectivo que tiene muchas dificultades para localizar la documentación necesaria y luego conseguir trabajo. Y otro grupo son las personas con disminución psíquica. Sobre todo para esa franja de gente de aprendizaje límite que no tiene una disminución psíquica de más del 33% que es lo que oficialmente se reconoce. Tienen muchas dificultades porque por un lado, no se puede incentivar con el tema de la discapacidad para que las empresas los contraten y por otro no son personas que estén funcionando al 100% o que tenga una capacidad de aprendizaje normalizada.¿A qué tanto por ciento de las personas que acuden a su empresa encuentran empleo? ¿Depende de la actividad elegida?

Pilar: Varía mucho de una actividad a otra. En obra menor la totalidad se coloca. En jardinería, la gente que ha ido saliendo suele encontrar trabajo aunque empezamos a tener dificultades. Es necesario derivarla a otros empleos. En rehabilitación de fachadas como es un proyecto que se gestiona conjuntamente con Acción Social y a través del Centro Municipal de Servicios Sociales del barrio Oliver, la responsabilidad de búsqueda de empleo es del Centro Municipal. Llevamos 2 años, y en el primero de 8 se han colocado 3. Este año todavía no tenemos las cifras. La inserción laboral es menor en este apartado porque son gente de etnia gitana, sin hábito laboral y su primera contratación ha sido en nuestra empresa.

¿Observan buena receptividad por parte de las empresas para dar trabajo a estas personas?

Pilar: En principio sí. Se intenta hablar con empresas con las que ha habido contacto previo y se les ha mandado gente en otras ocasiones. En general, no tienen problemas. Enviar a un chaval que ha estado 1 ó 2 años en formación en albañilería y que ha estado 6 meses ó 1 año en una empresa de construcción ya es darle un curriculum bueno. El acogimiento es bueno en las empresas y llaman para solicitar gente. En general, en construcción se está abierto a trabajar con gente muy variada, ya sean inmigrantes o gitanos.

¿Continúan luego con alguna relación con la asociación, por ejemplo, personas con alguna problemática o conflicto para que canalicen su conducta y puedan permanecer en su trabajo?

Pilar: Cuando salen de la empresa se intenta llevar un seguimiento. Hay un contacto telefónico, se pasan por la oficina, se va quedando con ellos cada cierto tiempo. Cuando van a entrar en la empresa nueva se va a ver qué contrato les hacen, si sus condiciones laborales son justas. En el momento en que se ve que van funcionando de forma autónoma, ese apoyo es tutorial. Se habla de sus problemas. Hay un apoyo posterior para ver que proceso están llevando. Ellos tienen esta referencia para poder consultar cualquier cosa y orientarles.

¿Existe algún estudio acerca de la gente que encuentra trabajo? ¿Hay estabilidad laboral?

Pilar: Depende mucho de cada perfil y del ámbito donde se trabaje. En el sector de la construcción es común que la gente cambie mucho de empresa. Dentro de esa movilidad, sí que hay estabilidad. No dejan de trabajar. Respecto a la jardinería, ahí es más complicado por el tipo de sector donde se trabaja. En general, sí que hay estabilidad desde que salen. Pueden ir de una empresa a otra pero siempre trabajando.

¿Reciben las empresas alguna bonificación por contratar a quienes se hallan en esta tesitura?

Pilar: Sí que hay incentivos a la contratación de gente que procede de empresas de inserción. En el Decreto de D.G.A. existe un incentivo tanto para las empresas que derivamos a estas personas, como para las empresas que los contratan. Ocurre que como el Decreto está recién salido, no sé si la gente está tramitando esas subvenciones.

¿Qué canales utilizan para dar a conocer la empresa?

Pilar: Cuando constituimos la empresa creamos unos proyectos con el ideario de Consolida Oliver. Quedamos con instituciones, asociaciones, administraciones y entidades. Al año hicimos una inauguración de la empresa. Desde entonces, a temporadas, nos hemos anunciado en periódicos y en la revista de la Federación de barrios. Sitios que son leídos por organizaciones y asociaciones que les puedan interesar. Alguna vez hemos hecho buzoneo por la zona. También nos damos a conocer a través de la Asociación de Empresas de Inserción (AREI) y de la Fundación Adunare. Sin embargo, lo que mejor funciona es el boca a boca.